14 octubre, 2019

Rebelión sindical pone fin al reinado de 25 años de Raimundo Espinoza en Codelco

La mesa de la FTC removió a su histórico presidente tras 25 años de gestión, acusando crisis de gobernalidad. Raimundo Espinoza fue reemplazado en la presidencia por el dirigente de Chuquicamata, Héctor Roco. No obstante, sus cercanos ya iniciaron una lista de censura para bajar al nuevo consejo. Todo, a sólo días del 69° Congreso Anual de la agrupación.

Acusaciones de una crisis de gobernabilidad, problemas laborales y el incierto resultado de más de 20 negociaciones colectivas que se vivirán al interior de Codelco durante este año, fueron las razones que impulsaron a que ocho de los 15 consejeros que integran a la Federación de Trabajadores del (FTC), decidiera sacar de su puesto al histórico presidente de la organización, Raimundo Espinoza, nombrando en su reemplazo a quien oficiaba hasta ahora como vicepresidente del mismo organismo, Héctor Roco, ligado al Partido Socialista -al igual que Espinoza- y presidente del sindicato de trabajadores N° 1 de Chuquicamata.

Por su número de afiliados, unos 15 mil, más su importancia estratégica, la FTC es considerada la agrupación laboral más relevante del país.

Dicho acontecimiento significó un quiebre de magnitudes dentro de la Federación, que desde 1993 estaba presidida por Espinoza, quien en virtud de esa posición, y tras ser elegido por la Presidenta Bachelet, representa a los trabajadores de Codelco en el directorio de la estatal.

“Llegamos al límite. Intentamos hacer muchos ejercicios respecto a esta materia. La decisión había que tomarla y ya no teníamos espacios. Esta crisis de conducción estaba afectando las relaciones laborales y la interlocución con los principales representantes de la Corporación, entonces eso también nos afectaba a los trabajadores”, explicó Roco.

“El Consejo Directivo Nacional atravesaba por una crisis de gobernabilidad y conducción, por lo que era imperioso enfrentar y buscar una salida en el marco de la democracia sindical”, añadió el secretario general del nuevo consejo directivo, Nelson Suárez.

En la ocasión, los dirigentes señalaron que la figura de Espinoza se había alejado de los requerimientos de los trabajadores y que la situación era conocida por la administración de la cuprera, que incluso reconoció una deuda histórica frente al tema en recientes reuniones.

En esa línea, acusaron a Codelco de una serie de incumplimientos con los contratos, de mantener numerosos juicios laborales y de tener una actitud tozuda al momento de conversar.

“En esta pasada como presidente ejecutivo (Nelson Pizarro), ha sido el más malo que hemos tenido en relaciones laborales entre la administración de Codelco y los trabajadores”, acusó el vicepresidente del nuevo Consejo, Hernán Guerrero.

“Acá se nos va a respetar, el respeto lo habíamos perdido, por lo que queremos reposicionar a nuestra Federación en lo social y laboral”, agregó Roco.

Fuentes cercanas a dichos dirigentes comentaron que el alejamiento con Espinoza se inició hace años, ya que en muchos casos, su figura implicó un bloqueo para llevar a cabo ciertas conversaciones, siendo criticado por su cercanía con la administración.

Esta visión es compartida por miembros del directorio de la estatal, que comentaron la existencia de una especie de triángulo entre Pizarro; el presidente del directorio, Oscar Landerretche; y Espinoza, para que esté fuera el único interlocutor válido entre la empresa y los trabajadores. De hecho, señalaron que en el marco de una solicitud de los dirigentes de Chuquicamata para conversar con el directorio sobre el plan de egreso en la mina, a raíz de su paso a subterránea, el director Blas Tomic, habría defendido la posición de Espinoza como único interlocutor.

La otra versión

Pese a lo anterior, cercanos al histórico dirigente ven en esta acción otras motivaciones, relacionadas principalmente con los requerimientos que la dirigencia de los sindicatos de Chuquicamata quiere alcanzar.

En se sentido, aseguraron, que se habría solicitado a Espinoza negociar una extensión de los planes de egreso para los dirigentes de esa división que no incluía al resto de los trabajadores, petición que éste habría rechazado, causando molestia.

Asimismo, apuntaron que pese a que la decisión es legal carecía de legitimidad, ya que habría sido convocada el lunes vía e-mail, dando poca opción a algunos dirigentes de participar.

“Es una especie de golpe de Estado”, afirmaron, apuntando que Espinoza estaría tranquilo.

De igual modo, detallaron que ayer empezó a correr una lista de censura, que tiene como objeto bloquear al nuevo consejo. Para lograr ese objetivo el 20% de los 124 dirigentes que están en la FTC deben estar a favor. Luego de ese, el 50% + 1 de ellos, debería votar la destitución de la nueva mesa y convocar a nuevas elecciones. De ocurrir eso, las votaciones se realizarían el próximo 9 de abril, en el marco del 69° Congreso de la FTC que se celebrará como cada año en La Serena..

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