El diputado por la Región de Atacama, Jaime Mulet Martínez, calificó como “una vergüenza
inaceptable” los antecedentes conocidos respecto de una celebración protagonizada por
autoridades del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Atacama, realizada en una limusina y
en un casino, con un carácter ostentoso y completamente ajeno al rol público que les corresponde
ejercer.
El parlamentario sostuvo que los hechos revisten especial gravedad, considerando que se trata de
las autoridades responsables de la educación de niños, niñas y adolescentes de la región. En ese
sentido, cuestionó duramente que este tipo de celebraciones se haya realizado con recursos
provenientes de proveedores del propio servicio, los que —advirtió— no actúan por mera
generosidad, sino que podrían estar buscando influir en futuras decisiones contractuales.
“Esto no solo es éticamente reprochable, sino que obliga a revisar en profundidad la relación del
SLEP Atacama con esos proveedores y la forma en que se están administrando recursos que, directa
o indirectamente, tienen origen público”, señaló Mulet.
A juicio del diputado, la situación amerita una investigación exhaustiva y responsabilidades
administrativas claras. Por ello, emplazó directamente al Ministerio de Educación a intervenir con
seriedad y urgencia frente a lo ocurrido en el SLEP Atacama.
“El sistema de educación pública en la región sigue entregando señales profundamente
preocupantes. Lo ocurrido no puede relativizarse ni quedar sin consecuencias”, afirmó.
Jaime Mulet reiteró que la recuperación de la educación pública exige probidad, austeridad y un
compromiso real con el interés superior de los estudiantes, principios que —subrayó— en este caso
han sido gravemente vulnerados.
