El nuevo contrato colectivo regirá por tres años e incorpora un bono de término de conflicto reportado en $23 millones para 641 socios. Durante la paralización, la compañía informó operación parcial.
Tras 35 días de huelga, Mantoverde, operación de Capstone Copper en la Región de Atacama, cerró un acuerdo con el Sindicato N°2 para un nuevo contrato colectivo por tres años, dando por finalizada la paralización iniciada a inicios de enero. Distintos reportes de prensa indican que el entendimiento considera un bono de término de conflicto de $23 millones para 641 trabajadores afiliados.
Acuerdo laboral en Mantoverde: contrato a tres años
El cierre del proceso se produce luego de cinco semanas de negociación y movilización, periodo en el que la empresa comunicó impactos operacionales. El acuerdo con el Sindicato N°2 completa un ciclo de negociaciones colectivas que Mantoverde venía desarrollando con organizaciones internas desde 2025. El pacto contempla un bono de término de conflicto de $23 millones para los 641 socios del sindicato. El mismo medio consignó que, en una etapa previa, la última propuesta rechazada consideraba un pago final de $15 millones.
Operación durante la huelga: compañía reportó actividad al 55%
Capstone Copper señaló que la faena operó en torno al 55% de los niveles normales de producción durante la huelga y que su prioridad era el retorno “de forma segura y eficiente” a la plena operatividad.
Durante el conflicto, se registró un episodio asociado al ingreso de huelguistas y el bloqueo de la planta desalinizadora que abastece agua a la operación, lo que habría derivado en una detención total y mermas productivas por un periodo acotado. Mantoverde es controlada en 70% por Capstone Copper y en 30% por Mitsubishi Materials, estructura societaria mencionada en reportes de prensa internacional y especializada.
Producción 2025: concentrados y cátodos
Según cifras atribuidas a Reuters, en 2025 la faena produjo 62.308 toneladas métricas de concentrado de cobre y 32.807 toneladas de cátodos, magnitudes usadas como referencia para dimensionar el impacto potencial de interrupciones operacionales.
