Un registro audiovisual difundido en redes sociales volvió a abrir el debate sobre la legítima defensa y el uso de la fuerza en contextos delictuales. Las imágenes muestran una encerrona ocurrida en la comuna de Quilicura, donde el conductor de un vehículo atropelló a uno de los individuos involucrados con el objetivo de frustrar el robo de su automóvil y lograr huir del lugar.
A raíz de este hecho, durante la presente jornada el Instituto Nacional de Derechos Humanos se refirió públicamente al episodio, cuestionando la acción del conductor y advirtiendo sobre los riesgos de responder a delitos mediante la autotutela.
Desde el organismo señalaron que, si bien la sensación de inseguridad que vive la ciudadanía es comprensible, no corresponde que las personas tomen justicia por sus propias manos, enfatizando que el uso de la fuerza debe ajustarse a los marcos legales vigentes. En esa línea, indicaron que este tipo de situaciones no debieran repetirse, ya que pueden derivar en consecuencias graves tanto para las víctimas como para terceros.
El INDH recalcó que el combate a la delincuencia es una responsabilidad del Estado y sus instituciones, subrayando la importancia de fortalecer la prevención, la persecución penal y las políticas de seguridad pública, sin normalizar reacciones que puedan poner en riesgo la vida.
El caso ha generado amplio debate en la opinión pública, especialmente en un contexto marcado por el aumento de delitos violentos, reavivando la discusión sobre los límites de la defensa personal frente a hechos delictuales flagrantes

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