Más de 72 horas de angustia vivieron las familias de Valentina Lorca y Kevin Gebert, la joven pareja que decidió celebrar el Día de los Enamorados con una visita al Salar de Pedernales, en la alta cordillera de la Región de Atacama. El 14 de febrero, a las 16.30 horas, fue el último contacto que mantuvieron con sus cercanos. Luego, el silencio.

La búsqueda se activó de inmediato. Fue el GPS del vehículo el que permitió obtener coordenadas aproximadas del lugar en que se encontraban. La pareja fue divisada finalmente por la unidad aero policial de Carabineros en el sector de Lagunas Bravas o Laguna del Bayo, a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar. Sin embargo, las extremas condiciones meteorológicas y los fuertes vientos impidieron que el helicóptero concretara el rescate aéreo.

La maniobrabilidad a esa altitud se vio seriamente afectada, por lo que se decidió trasladar el dispositivo hasta faenas cercanas y activar un operativo terrestre del GOPE. El equipo especializado demoró cerca de cuatro horas en llegar hasta el punto donde se encontraban los jóvenes, en una zona desértica, sin señalética y con huellas prácticamente inexistentes. Finalmente, fueron encontrados en buen estado de salud, tras permanecer junto a su vehículo, que había quedado atrapado en la arena, decisión que resultó clave para facilitar su ubicación.

Tras el rescate, Carabineros reiteraró el llamado a no realizar iniciativas personales de búsqueda y a confiar en los protocolos oficiales. Los jóvenes pernoctaron de manera preventiva en instalaciones facilitadas por una empresa minera de la zona y luego serían trasladados al hospital de Antofagasta para reencontrarse con sus familias.

Si bien el rescate humano concluyó con éxito, el vehículo permaneció en el lugar, parcialmente hundido en la arena, en un sector de altísima complejidad geográfica y climática. Según se informó, tanto el GOPE como Socorro Andino descartaron inicialmente la posibilidad de retirar la camioneta debido a las condiciones extremas.

Fue entonces cuando se activó la empresa atacameña Blue Free, encabezada por David Tapia Quevedo, en conjunto con RL, otra empresa atacameña con experiencia en alta cordillera y zonas de difícil acceso terrestre y marítimo. Según relató el propio Tapia, la activación se produjo días antes, en medio de un escenario donde diversas empresas ofrecían servicios sin contar necesariamente con la experiencia adecuada.

El equipo evaluó los costos logísticos asociados a combustible, víveres y condiciones de altura, considerando que la operación dependía estrictamente de “ventanas” de buen clima. La planificación contempló dos alternativas operativas y la necesidad de ejecutar la maniobra en menos de 12 horas, antes de que nuevas precipitaciones empeoraran el estado del terreno.

Para la misión se sumó el guía de expediciones Roberto Lagos y su compañero, con experiencia en conducción 4×4 en alta montaña. El equipo de Blue Free incluyó además a dos especialistas mecánicos, con trayectoria en operaciones complejas, quienes evaluaron en terreno el estado de la camioneta.

Al llegar al punto exacto donde se encontraba el vehículo, el grupo realizó una inspección integral. La camioneta presentaba fugas, problemas mecánicos y pérdida de tracción. Se ejecutaron maniobras de izaje con cuerdas, levantamiento y estrategias de tiro coordinadas con otros vehículos de apoyo. El objetivo no era solo liberar el móvil, sino también dejarlo en condiciones mínimas de funcionamiento.

Tras varias horas de trabajo técnico en condiciones de altura extrema, lograron destrabar la camioneta. El equipo aplicó lubricantes, añadió refrigerante y realizó ajustes mecánicos básicos para permitir su desplazamiento. Una vez asegurada la movilidad, descendieron rápidamente ante la amenaza de nuevas lluvias, que ya comenzaban a registrarse en la zona y que habían provocado que el vehículo se hundiera aún más en la arena.

Finalmente, la camioneta fue entregada en dependencias de la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos de Carabineros, a la espera de que sus propietarios la retiren.

¿Un récord mundial?

El rescate del vehículo, realizado a más de 4.500 metros de altura, podría transformarse en un hito internacional. Desde Blue Free señalaron que comenzarán las gestiones para evaluar si esta maniobra puede postular a un récord Guinness, considerando la altitud, las condiciones climáticas y la complejidad técnica de la operación.

Expertos en montaña coinciden en que perderse en la cordillera de Atacama es más fácil de lo que parece. La combinación de desierto, ventiscas y ausencia de señalética puede desorientar incluso a conductores experimentados. En ese contexto, tanto el rescate de los jóvenes como la posterior recuperación del vehículo evidencian los riesgos de internarse en zonas extremas sin planificación exhaustiva.

Lo que comenzó como una celebración en pareja terminó convirtiéndose en una experiencia límite que puso a prueba la capacidad de respuesta del Estado y de equipos privados especializados. Mientras las familias agradecen el regreso con vida de los jóvenes, una empresa regional busca ahora transformar la adversidad en un reconocimiento mundial, tras una maniobra que, de confirmarse, podría quedar registrada como una de las recuperaciones vehiculares a mayor altitud realizadas en condiciones extremas.

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