El Consejo de Desarrollo de Salud postuló y se adjudicó financiamiento para dar vida a este
proyecto.
Gracias al proyecto generado por el Consejo de Desarrollo de Salud Integral de Freirina y
financiado por el Fondo Concursable de Nueva Atacama, vecinos dieron el vamos a un nuevo
espacio para el cultivo de plantas medicinales en el CESFAM Practicante Óscar Ruiz Toro. Este
huerto permitirá generar insumos para su taller de elaboración de productos de medicina
alternativa, cuyos productos benefician a personas en situación de dependencia.
El proyecto surge de la necesidad de integrar prácticas de salud natural y de generar insumos
destinados a abastecer el taller de medicina alternativa que ejecuta el Consejo, en el cual la
comunidad elabora jabones, velas, guateros y otros productos que posteriormente son entregados
a los programas de dependencia severa y pacientes que lo requieran.
La adjudicación permitió financiar insumos clave para el huerto, como cajones para siembra,
regaderas de gran capacidad y herramientas de jardinería. La primera jornada de plantación contó
con la participación de la directora del CESFAM, Ana Morel; el kinesiólogo, Wilfredo González;
colaboradores de Nueva Atacama y miembros de la comunidad, quienes juntos comenzaron a
cultivar las hierbas que darán vida a este nuevo espacio.
Sobre el significado del proyecto, la asistente social y encargada del proyecto, Gisella González,
destacó que “este proyecto es de gran importancia y valor para nosotros, porque nos permite
contar con la materia prima necesaria para elaborar los productos de nuestro taller, los cuales se
destinan al apoyo de personas en situación de dependencia severa y a todos quienes los
necesiten”.
Por su parte, el jefe de la unidad de redes Zona Sur de Nueva Atacama, Sebastián Santander,
durante la jornada de plantación, subrayó que “a través del Fondo Concursable buscamos
fortalecer el desarrollo comunitario y potenciar iniciativas de alto impacto como esta, que generan
resultados sostenibles, mejoran la calidad de vida de las personas y consolidan capacidades locales
para el cuidado y la autonomía de la comunidad”.
Desde el Consejo, Gisella González valoró el impacto social de esta experiencia “agradecemos a
Nueva Atacama por pensar en nosotros y ser seleccionados en este proyecto que beneficia a toda
la comunidad”.
Un impacto social que se replica en la región
La experiencia desarrollada en Freirina forma parte del impacto regional del Fondo Concursable de
Nueva Atacama. Durante 2025, los 132 proyectos adjudicados en la región fueron ejecutados y
rendidos exitosamente.

Al respecto, el jefe de Comunicaciones y Comunidades de la sanitaria, Rodrigo Vásquez, destacó
que “el desempeño alcanzado durante el año recién pasado reafirma la consolidación de este
fondo como una herramienta efectiva de apoyo al desarrollo territorial, permitiendo canalizar
iniciativas locales que responden a necesidades reales de las comunidades”.
En esa línea, agregó que “el proyecto desarrollado en Freirina es un buen ejemplo de cómo este
fondo se traduce en impactos concretos con pertinencia territorial, fortaleciendo el trabajo
comunitario y aportando al bienestar de las personas desde una mirada cercana y colaborativa”.

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