La franja de Maricunga, extensa zona cordillerana que se extiende por cerca de 200 kilómetros entre Copiapó y la frontera con Argentina, comienza a consolidarse como uno de los principales polos de desarrollo minero del país. Esta vez, el protagonismo no lo tiene el cobre, sino el oro, impulsado por una serie de anuncios que han vuelto a poner la mirada sobre la Región de Atacama.
Durante los últimos días, distintas compañías informaron avances relevantes en iniciativas auríferas ubicadas en esta zona estratégica, en medio del creciente interés por proyectos con potencial de desarrollo y grandes reservas minerales.
Uno de los hitos más recientes fue presentado por la empresa australiana Flagship Minerals, que comunicó la primera estimación de recursos minerales de Isidora Norte, anteriormente conocido como Pantanillo, emplazado a unos 120 kilómetros al este de Copiapó.
La evaluación preliminar estima recursos por 115,2 millones de toneladas de mineral con una ley promedio de 0,56 gramos de oro por tonelada, cifra equivalente a 2,1 millones de onzas de oro contenido.
La compañía destacó que más del 90% de los recursos identificados corresponden a categorías de alta confianza geológica, mientras que cerca del 40% del material presenta características oxidadas y mixtas, lo que podría favorecer futuras etapas de explotación.
Desde la firma calificaron el avance como un punto de inflexión para el proyecto y sostuvieron que la iniciativa aparece en un escenario favorable para el sector aurífero chileno. La empresa proyecta concluir su estudio de prefactibilidad durante 2027.
En paralelo, la canadiense Tiernan Gold también informó progresos en su proyecto Volcán, ubicado igualmente en la franja de Maricunga y que posee recursos medidos e indicados por 9,8 millones de onzas de oro.
Entre los avances dados a conocer figura la contratación de empresas especializadas para el desarrollo de estudios técnicos y optimización del diseño minero. Además, la firma inició trabajos de monitoreo ambiental mediante estaciones meteorológicas y sistemas de control de calidad del aire y polvo, junto con reforzar la preparación de su futura tramitación ambiental.
Estos anuncios coinciden con el impulso que también ha recibido el proyecto Lobo Marte, iniciativa de gran escala ubicada en la misma zona y que considera una inversión estimada de US$3.000 millones.
Con nuevos recursos identificados, proyectos en etapa de evaluación y procesos de desarrollo en marcha, Maricunga comienza a posicionarse como uno de los focos más activos para la expansión de la minería aurífera en Chile.
