Ante la crisis climática y las múltiples consecuencias del intenso sistema frontal que afecta a gran parte del país, la Federación Regionalista Verde Social (FREVS) solicitó que la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, se incorpore al Comité Político de La Moneda con el objetivo de integrar la adaptabilidad a la emergencia climática y la transición ecológica como políticas de Estado. “Ignorar esta realidad, postergar las decisiones o seguir planificando el país con criterios del siglo pasado constituye una negligencia inaceptable”, afirmaron.
Mediante un comunicado, la colectividad sostuvo que los recientes eventos meteorológicos, los incendios forestales y el aumento de catástrofes a nivel mundial confirman que Chile enfrenta una “nueva era climática”, marcada por fenómenos extremos cada vez más frecuentes, intensos y costosos para las personas, la infraestructura y el desarrollo.
“Creemos que la crisis climática debe estar presente en el más alto nivel de las decisiones del Estado. Por ello, solicitamos que la ministra del Medio Ambiente forme parte del Comité Político de La Moneda, incorporando la variable climática y territorial como un eje permanente en la conducción del Gobierno”, señaló la directiva nacional de la FREVS.
El partido advirtió que “las regiones, con escasas herramientas para defenderse y con una administración centralista, no cuentan con las condiciones necesarias para que sus autoridades implementen las medidas requeridas para proteger a su gente”.
Asimismo, expusieron que “los fenómenos extremos ya no son excepcionales y los científicos advierten que serán cada vez más frecuentes, más intensos y con mayores costos en vidas, infraestructura y desarrollo”.
En esa línea, sostuvieron que “la adaptación al cambio climático y la transición ecológica justa deben convertirse en una política de Estado permanente”, enfatizando que “no basta con reaccionar después de cada emergencia, es indispensable anticiparse”.
Por lo mismo, afirmaron que “la reconstrucción de las zonas afectadas, la planificación urbana y territorial, las inversiones públicas y privadas y el desarrollo de infraestructura crítica deben incorporar criterios obligatorios de resiliencia climática”, y agregaron que estas políticas deben considerar “metas e indicadores medibles que permitan proteger la vida de las personas, garantizar la seguridad alimentaria, asegurar el acceso permanente a los servicios básicos, resguardar la biodiversidad y fortalecer la capacidad de respuesta de nuestras comunidades”.
Considerando lo anterior, los regionalistas verdes alertaron que “ignorar esta realidad, postergar las decisiones o seguir planificando el país con criterios del siglo pasado constituye una negligencia inaceptable” y manifestaron que “no hay espacio para el negacionismo climático ni para cálculos políticos de corto plazo cuando están en juego la vida de las personas y el futuro de nuestros territorios. Esta debe ser una causa nacional capaz de unir a Chile por sobre las diferencias”.
Finalmente, la FREVS llamó a las fuerzas políticas, al mundo académico, los gobiernos regionales, los municipios, al sector privado y la sociedad civil a construir “un gran acuerdo nacional por la resiliencia climática y la protección de la vida”.
