El inusual y violento sistema frontal, impulsado por un río atmosférico
de categoría 5, golpeó el norte de Chile y dejó una huella profunda en la
Región de Atacama. Las precipitaciones superaron el promedio de cuatro
años en menos de 96 horas. La emergencia activó numerosas quebradas
en las comunas de Caldera, Tierra Amarilla, Copiapó, Huasco, Freirina,
Vallenar y Alto del Carmen, y provocó además la crecida de los ríos de
las provincias de Copiapó y Huasco.
Frente a este escenario, la Secretaría Regional Ministerial del Medio
Ambiente de Atacama manifestó su preocupación por el manejo crítico
de la basura domiciliaria y por la gestión de los millones de toneladas de
escombros de arrastre aluvional que hoy obstruyen las vías públicas de
la región, entre ellos barro, piedras, hormigón, tierra y residuos
vegetales como troncos y ramas caídas.
El SEREMI del Medio Ambiente de Atacama, David Olivares, enfatizó que
el manejo adecuado de estos materiales es clave. "La correcta
manipulación de estos residuos en las zonas afectadas es vital para
resguardar la salud pública de nuestra región. Necesitamos evitar focos
de insalubridad y acelerar las labores de reconstrucción. Por eso hemos
instruido un plan de acción con medidas concretas para la comunidad",
señaló la autoridad.
Manejo sanitario de la basura domiciliaria
Debido a la alteración temporal de las rutas de recolección, la autoridad
ambiental llamó a mantener la basura domiciliaria resguardada dentro
de los predios. Se solicita a la comunidad separar en origen los residuos
orgánicos, escurriendo los líquidos antes de embolsarlos, para frenar la
descomposición acelerada y evitar la proliferación de moscas y roedores.
La basura común debe disponerse en doble bolsa plástica resistente,
sellada herméticamente y guardada en contenedores con tapa. La
autoridad pidió no sacar las bolsas a las aceras o esquinas mientras el
camión recolector no esté circulando, con el fin de evitar que nuevas
escorrentías rompan los contenedores y dispersen focos infecciosos en
las calles dañadas.
Acopio transitorio de escombros y podas
La Secretaría Regional Ministerial del Medio Ambiente solicitó a la
comunidad mantener los escombros estructurales, como barro,
hormigón y tierra, separados de los residuos vegetales, como ramas y
troncos, y almacenarlos de forma transitoria dentro de los límites de sus
viviendas.
La autoridad pidió además evitar el vertido de estos materiales en
calzadas, calles o riberas de ríos, ya que la escorrentía remanente
podría arrastrarlos y tapar los sumideros de agua, lo que dificultaría el
paso de los vehículos de emergencia.
Una vez restablecida y asegurada la conectividad vial de la región, el
volumen de escombros y residuos acumulados será trasladado de
manera controlada al Relleno Sanitario correspondiente.
